Durante la crisis política desatada por las protestas de grupos indígenas en Guatemala durante el gobierno Alejandro Giammattei, uno sus mayores hombres de confianza, Miguel Martínez, visitó una iglesia en Antigua. La gente lo reconoció y, sin darle tiempo de mediar palabra, le lanzaron insultos, consignas y algunos objetos.
Miguel Martínez, quien estuvo a cargo de la operación electoral del entonces partido oficialista VAMOS en la zona centro del país, fue protegido por un par de sus allegados quienes lograron subirlo a una camioneta Ford Ranger Wildtrak modelo 2020. El asunto cobró relevancia cuando el equipo de Plaza Pública reveló que las placas 704 HQF, pertenecían a la empresa Importadora y Explotadora Beko, la cual ganó cuando menos 212 millones de quetzales por la contratación de servicios con el gobierno de Giammattei.