El título de esta investigación cargado de ironía fue una fotografía instantánea sobre cómo se maneja el poder en El Salvador. En julio del 2022, la Sala de Contencioso Administrativo controlada por personajes nombrados por la mayoría oficialista en la Asamblea Legislativa, anularon en secreto, una condena contra Nayib Bukele por nepotismo.
En agosto del 2016, El Tribunal de Ética Gubernamental impuso al entonces alcalde de San Salvador una multa de 2 mil 517 dólares por haber nombrado a su hermano, Yamil Bukele, como presidente del Instituto Municipal de los Deportes (IMDER). El futuro presidente, simplemente, ignoró el fallo. El castigo quedó archivado en alguna gaveta, hasta que los tres magistrados de la Sala de lo Contencioso anularon el castigo argumentando, simplemente, que aquella designación no estaba prohibida por ley.