Si hablamos de hombres de negocios en Venezuela, Alex Saab acapara las noticias. En milésimas de segundo, los buscadores en internet arrojan cientos de titulares dedicados a su intrigante trayectoria. De él, se han ocupado El País, La BBC de Londres y la DW alemana. Aunque nació en Colombia, Saab pude considerarse tan venezolano como el Pabellón Criollo, el platillo que identifica a los descendientes de Simón Bolívar. Sobre todo, a partir de su repatriación luego de ser detenido por actos de corrupción en Estados Unidos.
Cazadores de Fake News hizo una profunda investigación sobre cómo el régimen venezolano lanzó en redes sociales campañas para presentarlo como un hombre honorable y un enviado especial para negocios en el extranjero, detenido arbitrariamente por la Interpol. Tan solo en X emergieron, de la nada, 600 cuentas sin rostro. Sitos webs fabricaron sobre las rodillas noticias para demostrar su leal cercanía con el gobierno. Todo, para evitar que, convertido en testigo protegido, se delatara como presunto prestanombres de Nicolás Maduro.