Desde 2012, al menos una vez por mes, aparece una persona ahorcada en una dependencia de la policía de Buenos Aires. Entre 2022 y 2023, se registraron 8 supuestos fallecimientos cuyas causas no fueron reveladas. Hasta abril del 2024, hubo 659 personas detenidas en 99 cárceles que luego fueron clausuradas.
Estas tremendas cifras oficiales reflejan que algo oscuro sucede en los subterfugios de las comandancias. El Diario AR obtuvo testimonios de familias afectadas quienes narraron los horrores que han vivido. Las autoridades, entre tanto, ocultan la información: el Ministerio de Seguridad desatendió una solicitud, a través de la Ley de Transparencia, para informar, cuando menos, las causas de las muertes en las comisarías. Una fuente del mismo organismo consultada para este trabajo rechazó que la estadística sobre un fallecimiento mensual por ahorcadura fuera “importante”.