Esta investigación desveló que el cuerpo de Contrainsurgencia Militar tiene casas de seguridad donde los adversarios políticos del régimen encabezado por Nicolás Maduro han sido secuestrados, torturados y desaparecidos.
Las autoras consiguieron 14 testimonios de víctimas o de sus familias, la cuales nunca fueron presentadas ante alguna autoridad, en caso de que hubiesen cometido algún delito. Las entrevistas, obtenidas en medio de sistema represivo contra la prensa, fueron concatenadas con datos esparcidos en informes de organismos elaborados de instancias internacionales como la Oficina de Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU.